Calvario

Tus familiares no hemos podido velarte, ni llorar junto a tu cuerpo, ni arrojarte un puño de tierra, ni mirarte por última vez; no hemos tenido paz.

Atenea, un dolor de cabeza

Alondra tocó fondo en soledad para renacer, para impulsarse con todo su ser hacia arriba, para librarse del fango y dar una rabiosa bocanada de aire que la devolviera a la vida.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar