El parto

Hugo Gordillo, escritor guatemalteco, urde esta ficción breve y contundente que gana por knock-out como propone Julio Cortázar, y que nos confirma que, efectivamente, toda historia tiene dos lados.

Hugo Gordillo

Joaquina de Galilea le rogaba a la parturienta que no pujara más. El bebé traía anudado el cordón umbilical en el pescuezo y se estaba asfixiando. Si la madre continuaba esforzándose para expulsarlo, lo iba a ahorcar.

—No te asustes Simón de Kariot, en este pueblo ninguna criatura se me ha muerto.

La comadrona copó el cordón, pegado al cuello del moribundo. Friccionó el órgano con las yemas de los dedos. Arremetió treinta veces con la uña del pulgar como una fiera, hasta que logró romper el ducto.

—¡Puja mujer, puja! Trae esa criatura para que vea la maravillosa luz del mundo. Quiero oírla llorar.

El bebé salió resbalado hacia la vida. A la segunda nalgada rompió en llanto. Joaquina se lo puso sobre el pecho a la madre y continuó con el trabajo del alumbramiento.

—Te lo dije Simón de Kariot, tu hijo estaba destinado para vivir.

—Gracias doña Joaquina, que usted y Galilea sean benditos por siempre.

—¿Qué nombre le vas a poner a la criatura?

—Judas… Juditas Ixkariot

Un comentario sobre “El parto

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar